El sedentarismo es un problema muy común en la sociedad actual. Muchos empleos implican pasar largas horas frente a una pantalla, al volante o en reuniones. Al finalizar la jornada, el ocio con plataformas de cine, videojuegos o redes sociales nos impulsa a seguir sentados.
Prolongada en el tiempo, esta postura genera molestias de diversa índole que afectan al bienestar general y limitan la movilidad. Las más frecuentes son:
- Rigidez lumbar al levantarte
- Acortamiento del psoas que causa dolor lumbar
- Tensión en la zona intraescapular
- Hombros adelantados
PRINCIPALES ASIMETRÍAS DERIVADAS DEL SEDENTARISMO
¿Te identificas con alguna de estas alteraciones? Es posible que tu cuerpo te esté pidiendo atención.
Rigidez lumbar al levantarte
Permanecer sentado muchas horas seguidas hace que la zona lumbar esté en flexión constante. Por eso, al incorporarte, notas una sensación de bloqueo o limitación en la movilidad. Esta rigidez se produce porque tus tejidos se adaptan a tu postura, lo que dificulta la extensión natural de la columna al ponerte de pie. Con el tiempo, esta limitación puede convertirse en un patrón recurrente que afecta a tus actividades cotidianas.
Acortamiento del psoas y molestias lumbares
El psoas es el músculo que conecta la zona lumbar de la columna con el fémur a través de la cadera. Este músculo se acorta cuando la cadera permanece en flexión prolongada, es decir, cuando permanecemos sentados mucho tiempo. El acortamiento tira de la zona lumbar hacia delante y genera molestias. Con el paso del tiempo, esta tensión puede alterar la biomecánica de toda la espalda, creando compensaciones. Las compensaciones son malas posturas que adoptamos para tratar de equilibrar el cuerpo. Esto provoca que las tensiones se extiendan a otras regiones y dificulten la movilidad.
Tensión en la zona intraescapular
Las escápulas u omóplatos conectan las clavículas con los brazos y actúan como punto de anclaje para los hombros. Una postura encorvada provoca sobrecarga de la musculatura situada entre las escápulas. La tensión por el esfuerzo continuo de mantener la cabeza en posición adelantada respecto al tronco y la falta de movimiento en la zona dorsal alta contribuyen a que estas molestias se cronifiquen, limitando la amplitud del torso y del movimiento natural de los brazos.
Hombros adelantados
Al usar móviles, ordenadores o tabletas, los hombros tienden a rotar y desplazarse hacia delante. Esta posición desequilibra la musculatura, de modo que algunas zonas se debilitan y otras se sobrecargan por compensación. Esto no solo genera un problema estético, sino que el encorvamiento restringe la capacidad respiratoria y la movilidad cervical.
El error de la “falsa postura erguida”
A menudo, cuando notamos que nos estamos encorvando frente al ordenador, intentamos corregir la postura sacando pecho sin movernos de la silla. Esto es un error: lo que generamos es una extensión lumbar forzada que nos da una falsa sensación de rectitud, pero que sigue estresando los tejidos.
La solución es mucho más sencilla: para corregir la postura de forma efectiva, debes levantarte y volverte a sentar. Este pequeño gesto permite que la pelvis se reubique y la columna recupere su eje natural sin tensiones añadidas.
¿CÓMO TE AYUDA LA OSTEOPATÍA A RECUPERAR EL EQUILIBRO CORPORAL?
La osteopatía es una terapia natural que busca recuperar el equilibrio del cuerpo mediante técnicas manuales específicas. En mi centro de osteopatía en Madrid, analizo las asimetrías estructurales y trabajo sobre las restricciones del movimiento.
Las técnicas osteopáticas aplicadas a la columna, la pelvis y las extremidades ayudan a restaurar la movilidad articular y reducir tensiones musculares. En concreto, las técnicas de liberación miofascial permiten recuperar la flexibilidad del psoas, lo que mejora la estabilidad lumbar y la amplitud de movimiento de la cadera.
Si llevas una vida sedentaria y sufres alguna de estas molestias, pide cita en mi centro de osteopatía en Madrid. Es el primer paso hacia la recuperación de tu equilibrio corporal.
